El presidente de la comisión de Desarrollo Económico del Ayuntamiento de Puebla, Manolo Herrera dio a conocer que han sostenido pláticas con el consejo de la Central de Abastos para cerrar el acceso con plumas y colocar detección de rostro para tener un mayor control.
Lo anterior ante la inseguridad que se desarrolla en este centro de abastos, lugar donde el pasado 26 de agosto asesinaron a un elemento de la Guardia Nacional y recientemente encontraron un huachitunel.
Actualmente cinco parejas de policías hace rondines en el lugar
“Hemos tenido varias reuniones con el consejo para cerrar la Central con plumas y detección de rostro, para tener un control de seguridad para cualquier persona que vaya a comprar”.
Consideró que los actos delictivos se han originado por tener abierto los acceso al público en general, por lo que considera que mantener el control motivaría a la reducción de la delincuencia.
“Hoy no hay control, está abierta y cualquier persona puede entrar a la central, incluso no a comprar sino a hacer un conflicto”.
La propuesta se está afinando y revisan cuál empresa podría manejar este esquema en la Central, tras citar que al Ayuntamiento de Puebla le corresponde asignar policías municipales y, a cada nave, contratar a quien guste de seguridad privada.

