A casi cinco años de su desaparición, la Fiscalía General del Estado de Puebla confirmó oficialmente que los restos hallados en este año corresponden a Rafael “Rafita” Huerta Vega, un menor de edad reportado como desaparecido desde el 6 de octubre de 2020.
En entrevista, la titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Idamis Pastor
informó que los estudios genéticos practicados a los restos óseos localizados en la colonia Playas del Sur, dentro del domicilio que pertenecía al padre del menor, arrojaron un resultado positivo.
“Ayer se le notificó a la familia que, lamentablemente, los restos óseos pertenecen al pequeño Rafita. Los estudios se complicaron por contaminación con un hongo rojo, pero al repetirlos se confirmó la identidad”, declaró.
Órdenes de aprehensión en curso
La Fiscalía trabaja en la integración de las órdenes de aprehensión contra los presuntos responsables del crimen (entre ellos el padre del menor y su pareja), quienes abandonaron el domicilio poco después de la desaparición de Rafita.
“Por respeto a la víctima me abstengo de dar mayores detalles, pero estamos haciendo las investigaciones para localizar a los probables responsables de este infame asesinato”, señaló el fiscal.
Hasta ahora no se tiene información precisa sobre el paradero de los padres ni de las hermanitas de Rafita, quienes también vivían en esa casa.
El hallazgo y la presión de colectivos
Los restos del menor fueron hallados el pasado 14 de abril, enterrados en el patio de la casa donde Rafita vivía con su padre. El descubrimiento se dio gracias a la presión de colectivos como La Voz de los Desaparecidos, quienes insistieron en que se inspeccionara el predio nuevamente.
El caso de Rafita ha generado indignación pública y ha puesto de relieve la falta de respuesta inicial de las autoridades, así como los vacíos en los sistemas de protección infantil en casos de custodia y violencia familiar.
Identificación de más restos
La Fiscalía también informó que, en el marco de trabajos forenses, se han identificado 224 cuerpos en total, de los cuales 160 pertenecen a personas originarias de Puebla y el resto de otros estados. Estos hallazgos se derivan de confrontas genéticas realizadas por el instituto forense estatal.
Rafita desapareció a los 12 años. Hoy, su historia obliga a las autoridades a actuar con firmeza y justicia, no solo para castigar a los responsables, sino para que ningún otro menor sufra el mismo destino.

