La violencia en la región alcanzó un nuevo nivel de tragedia tras el hallazgo de los cuerpos de tres niñas, dos de ellas gemelas de 11 años y su hermana menor de 9, quienes fueron asesinadas a balazos en la carretera 36 Norte, en las inmediaciones de Hermosillo.
El macabro descubrimiento se realizó la mañana del viernes 5 de julio, un día después de que en esa misma vía fuera localizada sin vida su madre, una mujer de 28 años, cuyo cuerpo presentaba signos de violencia.
Las autoridades confirmaron que la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) ya abrió una investigación para esclarecer ambos crímenes, que al parecer están relacionados.
“Se están integrando las carpetas de investigación. Por el momento, la principal línea de trabajo apunta a que los hechos guardan relación directa entre sí”, señalaron fuentes oficiales.
El hallazgo de las menores, que presentaban heridas de arma de fuego, ha conmocionado a la sociedad sonorense y reavivado la preocupación por los niveles de violencia que se viven en la entidad, donde los homicidios dolosos y los crímenes de alto impacto se han incrementado en los últimos meses.
Organismos defensores de los derechos de la niñez, así como colectivos de mujeres, han exigido justicia y una investigación transparente, además de medidas urgentes para proteger a los sectores más vulnerables en Sonora.
Hasta el momento no se han reportado detenidos por estos hechos, mientras las autoridades continúan con los peritajes y las diligencias correspondientes.

