Su hijo, quien fuera el hombre más buscado por la DEA por el asesinato del agente KiKi Camarena, fue arrestado por segunda vez en 2022
Hermelinda Quintero, madre del histórico capo del narcotráfico Rafael Caro Quintero, fundador del primigenio Cartel de Guadalajara e implicado en la tortura y asesinato del agente de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) Kiki Camarena, murió este jueves en Guadalajara, Jalisco, de acuerdo con la prensa local. No ha trascendido la causa del fallecimiento, pero los periódicos de Sinaloa, el Estado natal de la mujer, apuntan a causas naturales debido a su avanzada edad, de supuestamente 94 años.
El portal Río Doce, medio referente en la información sobre narcotráfico en Sinaloa, señala que el cuerpo de la anciana será trasladado de Guadalajara a Culiacán, más cerca de su pueblo natal, Badiraguato. Conocido por ser la cuna de otros históricos señores de la droga sinaloenses, Badiraguato vio nacer a quien fuera el narco más poderoso del mundo, Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, fundador del Cartel de Sinaloa, hoy condenado a cadena perpetua por un tribunal estadounidense.
Hermelinda Quintero fue una mujer de orígenes extremadamente humildes que vivió la mayoría de sus años gracias a trabajar la tierra. Se casó Emilio Caro Payán y con él tuvo al menos ocho hijos: Rafael Caro Quintero fue, tristemente, el más célebre de todos, una figura que para bien o para mal moldeó la historia del narcotráfico mexicano. Aquel joven campesino, que apenas sabía leer ni escribir cuando dio sus primeros pasos en el negocio, aplicaría los conocimientos de los labradores sinaloenses para revolucionar el cultivo de marihuana. Desarrolló masivamente plantas hembra que, al no tener semillas, ocupaban menos espacio al ser transportadas y permitían pasar mayores cantidades por la frontera, disparando las ganancias. ( El País )

