Una pipa cargada con 42 mil litros de combustible volcó la mañana del 15 de agosto en el kilómetro 46 de la autopista México-Puebla, en una curva considerada de alto riesgo en la Sierra Nevada.
El accidente obligó a Capufe a cerrar parcialmente la vía durante 12 horas para realizar el trasvase del combustible y, posteriormente, suspender por completo la circulación para remover la pesada unidad. La medida dejó a miles de automovilistas varados durante horas, muchos de ellos sin recibir advertencia previa ni apoyo logístico.
En redes sociales, usuarios criticaron la falta de un operativo eficiente y acusaron negligencia de las autoridades por no ofrecer alternativas de circulación ni información oportuna. Aunque Capufe emitió mensajes en sus canales oficiales, los afectados señalaron que estos resultaron insuficientes.
Finalmente, la autopista fue reabierta la mañana del 16 de agosto, una vez concluidas las labores de limpieza y retiro de la pipa.
El percance revive cuestionamientos sobre la seguridad en esa zona montañosa, donde accidentes similares han ocurrido en el pasado debido a las condiciones de las curvas y el tránsito constante de transporte pesado.

