Tras el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, reconoció que reforzará las medidas de seguridad personal, ya que —dijo— cuando se busca poner orden “se tocan intereses”.
Durante su conferencia de prensa, el mandatario estatal señaló que, aunque no le agrada tener escoltas ni personal que lo asista, entiende que es necesario por la naturaleza de su cargo.
“Sí debemos cuidarnos. No me gusta que me abran la puerta ni que me carguen la mochila. Ahorita porque soy gobernador, pero cuando ya no lo sea, ¿quién me la va a cargar? Solo el ‘Tomy’. La presidenta ha sido clara: los cargos no son eternos”, expresó.
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Armenta subrayó que no escatimará recursos para garantizar la seguridad de quienes enfrentan a los grupos delictivos en Puebla.
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“En Puebla estamos poniendo orden y afectando intereses. Combatir el robo de hidrocarburos implica riesgos. Lo digo con toda honestidad: no voy a escatimar en proporcionar vehículos blindados a quienes combaten la delincuencia. Ellos actúan con armas de alto poder”, enfatizó.
El gobernador agregó que se continuará con la modernización del equipo policial, incluyendo cámaras, drones, chalecos antibalas certificados y suficiente armamento y municiones.
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Recordó además que en gobiernos anteriores había irregularidades en el suministro de recursos a las corporaciones de seguridad.
“En el viejo régimen les cobraban por darles balas o solo les daban cuatro municiones. Imagínense. O les prestaban la camioneta y les decían: ‘pídele a la gente para la gasolina’. Ya se les veían hasta las cámaras a las llantas”, relató.

