El coordinador general de Gabinete del Gobierno del Estado, José Luis García Parra informó que se trabaja en el rescate de los lavaderos de Almoloya y los túneles históricos de Puebla, considerados parte del patrimonio cultural de la humanidad.
Durante conferencia de prensa, explicó que, en conjunto con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se realiza un diagnóstico para conocer el estado actual de ambos espacios, con el objetivo de determinar el tipo de intervención que requieren.
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“Los lavaderos y los túneles tienen un valor histórico significativo, forman parte del alma de las y los poblanos. Estamos trabajando con el INAH y revisando con la Secretaría de Turismo el estado de conservación para definir la mejor inversión posible para su rescate”, expresó.
García Parra destacó que el propósito es que estos espacios puedan estar nuevamente abiertos al público y se conviertan en puntos de interés para los visitantes, lo que también contribuiría a fortalecer el turismo local.
“Queremos que la gente pueda acceder a estos lugares con seguridad y conocimiento de su valor histórico. Por eso estamos haciendo el diagnóstico y pronto compartiremos los resultados”, concluyó.
Los Lavaderos de Almoloya son un sitio histórico ubicado en el Centro Histórico de Puebla. Construidos en el siglo XIX, fueron utilizados por mujeres poblanas como un espacio comunitario para lavar ropa, en una época en que el agua era extraída directamente de manantiales y canales que recorrían la ciudad.
Este conjunto de lavaderos no sólo cumplía una función doméstica, sino también social, al convertirse en un punto de encuentro entre vecinas. Están relacionados con el sistema hidráulico antiguo de la ciudad, el cual incluye acueductos, fuentes y túneles subterráneos, muchos de ellos aún por redescubrir o rescatar.
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Actualmente, aunque el sitio permanece cerrado o en desuso, se considera un patrimonio cultural con alto valor histórico por su arquitectura y por el papel que jugó en la vida cotidiana de las mujeres poblanas. Su rescate y restauración podrían integrarlo a los recorridos turísticos del Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1987

