En un informe recientemente desclasificado, se ha revelado que los funcionarios estadounidenses no tienen la capacidad necesaria para proteger al país en caso de una posible invasión extraterrestre.
Según el documento obtenido por el tabloide Daily Mail, la Oficina del Inspector General (OIG) del Pentágono ha concluido que el Departamento de Defensa carece de un esfuerzo integral y coordinado para rastrear y analizar los Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP), antes conocidos como OVNIs.
La OIG destaca que esta falta de capacidad defensiva representa una amenaza para las fuerzas militares y la seguridad nacional. En respuesta a esta situación, la OIG ha formulado 11 recomendaciones, que incluyen la implementación de políticas de protección y el desarrollo de nuevas herramientas en caso de un eventual ataque extraterrestre.
El informe señala que los esfuerzos del Departamento de Defensa para identificar y comprender los UAP han sido inconsistentes, afectados por prioridades contrapuestas, falta de progreso sustancial y hallazgos no concluyentes. A pesar de ello, los pilotos militares siguen informando sobre incidentes de UAP, destacando la falta de coordinación en la respuesta del Departamento de Defensa a estos eventos.
En julio de 2022, el Pentágono estableció la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) para manejar los informes de UAP. Sin embargo, la OIG ha cuestionado la capacidad de la nación para organizarse y defenderse ante una posible amenaza extraterrestre.
El informe resalta que debido a la falta de orientación a nivel del Departamento de Defensa, la AARO no ha desarrollado un proceso formal para detectar e informar sobre objetos no identificados en los cielos de EE. UU. La respuesta del Departamento de Defensa a los incidentes de UAP no está coordinada y se centra en cada departamento militar.
La OIG destaca la necesidad de emitir políticas que integren funciones, responsabilidades y procedimientos relacionados con los UAP en las políticas y procedimientos existentes de inteligencia, contrainteligencia y protección de la fuerza. Además, se sugiere emitir orientación para los comandantes combatientes geográficos respecto a la detección, notificación, recopilación, análisis e identificación de fenómenos anómalos no identificados dentro de sus áreas de responsabilidad.
El informe ha sido desclasificado en respuesta al “importante interés público en cómo el Departamento de Defensa aborda los UAP”. La OIG busca ser transparente con el pueblo estadounidense sobre su trabajo de supervisión en este tema que cautiva a millones de personas en todo el mundo.
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