Ciudad de México. Hace 40 años, la Selección Mexicana escribió una de las páginas más memorables de su historia al clasificar a los cuartos de final de la Copa del Mundo de 1986, disputada en territorio nacional.
El 15 de junio de 1986, el Tricolor venció 2-0 a Bulgaria en los octavos de final ante un Estadio Azteca repleto de aficionados.
El primer gol fue obra de Manuel Negrete, quien marcó una espectacular tijera que décadas más tarde sería elegida por la FIFA como el mejor gol en la historia de los Mundiales. Raúl Servín selló la victoria con el segundo tanto.
Con ese resultado, México igualó su mejor actuación en una Copa del Mundo y avanzó a los cuartos de final, instancia en la que enfrentó a Alemania Federal el 21 de junio.
Tras empatar 0-0 en el tiempo reglamentario y los tiempos extra, la eliminatoria se definió desde el punto penal, donde el conjunto alemán se impuso 4-1 para poner fin al sueño del equipo dirigido por Bora Milutinović.
Desde aquella edición de México 1986, la Selección Nacional no ha logrado volver a instalarse entre los ocho mejores del mundo, pese a disputar las fases eliminatorias en varias Copas del Mundo.
Esa larga espera dio origen a la expresión del “quinto partido“, utilizada por la afición para referirse al objetivo de superar nuevamente la barrera de los octavos de final.
A cuatro décadas de aquella hazaña, el recuerdo del gol de Manuel Negrete y la histórica clasificación a cuartos de final siguen siendo dos de los momentos más emblemáticos en la historia del fútbol mexicano.
Hace 40 años, México alcanzó por última vez los cuartos de final de un Mundial
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