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Callejón del Beso en Guanajuato: la leyenda y el ritual que enamora en San Valentín

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En el corazón del Centro Histórico de Guanajuato se encuentra uno de los sitios más visitados y emblemáticos de México: el Callejón del Beso, un estrecho pasaje que cada 14 de febrero se convierte en escenario de promesas románticas, fotografías inolvidables y un ritual que, según la tradición, garantiza años de amor y buena fortuna.

 

Con apenas unos centímetros de separación entre los balcones de dos casas, este lugar se ha ganado fama internacional gracias a una historia trágica que ha sido transmitida por generaciones.

 

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La versión más conocida cuenta que Carmen, una joven de familia acomodada, se enamoró de Luis, un hombre humilde. Sin embargo, el padre de la joven se opuso rotundamente a la relación y amenazó con separarlos para siempre.

 

Para poder verse, Luis alquiló una habitación frente a la casa de Carmen, lo que permitió que ambos se encontraran desde sus balcones y pudieran tocarse e incluso besarse debido a lo estrecho del callejón.

 

Pero el romance terminó de forma trágica cuando el padre los descubrió y, cegado por la ira, apuñaló a Carmen, quien murió en brazos de su amado.
El ritual del beso en el tercer escalón

 

A partir de esta historia nació uno de los rituales más famosos de México: las parejas deben colocarse en el tercer escalón del callejón y darse un beso para asegurar, según la creencia popular, hasta siete años de felicidad y amor.

 

En contraste, la tradición señala que quienes visiten el lugar y no cumplan el ritual podrían atraer mala suerte en su vida sentimental.

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Durante San Valentín, el Callejón del Beso recibe a cientos de turistas nacionales y extranjeros que buscan vivir la experiencia completa: escuchar la leyenda narrada por guías, tomarse fotografías en los balcones y participar en el ritual que ha convertido este rincón de Guanajuato en sinónimo de romance.

 

Hoy, más allá de la superstición, el lugar se mantiene como uno de los puntos más representativos del estado y una parada obligada para quienes visitan la ciudad en busca de historia, tradición y un toque de magia amorosa.