El municipio de Puebla se encuentra bajo la lupa de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) tras revelarse una gestión deficiente y plagada de irregularidades en el uso de los recursos federales del ejercicio 2024.
Los hallazgos no solo apuntan a desorden administrativo, sino a un posible esquema de beneficios indebidos que compromete más de 63 millones de pesos.
La tercera entrega de informes individuales sobre la revisión de la Cuenta Pública 2024 el municipio de Puebla no pudo acreditar el destino final de los recursos en contratos clave.
Entre las faltas más graves destacan:
• Empresas “hermanas” simulando competencia: En una flagrante violación a la Ley de Adquisiciones y Obra Pública, se detectó que en 7 licitaciones (2 de servicios y 5 de obra), las empresas ganadoras estaban vinculadas con sus supuestos competidores. Esta colusión tuvo como único fin obtener ventajas indebidas, burlando la transparencia que exige el gasto público.
• Pagos por servicios fantasma: El municipio fue incapaz de presentar evidencia que demuestre que los bienes y servicios de 3 contratos fueron entregados. Básicamente, se pagó por suministros que, en papel, no existen.
El daño patrimonial estimado asciende a 63 millonrs 503 mil pesos, lo que representa el 15.3% del total de la muestra auditada.
Este boquete financiero es el resultado directo de ignorar sistemáticamente la Ley General de Contabilidad Gubernamental y las normativas estatales vigentes.
La ASF determinó que la administración de Puebla falló en su responsabilidad de cuidar el dinero de los ciudadanos, optando por una gestión opaca que hoy pone en entredicho la integridad de su obra pública y sus procesos de contratación.

