Cada vez es más evidente una tendencia entre los mexicanos a optar menos por el matrimonio y, entre aquellos que deciden casarse, es cada vez más común que su unión llegue a su fin. De hecho, en México, un tercio de las parejas que contraen matrimonio terminan por divorciarse.
En un lapso de 12 años, desde 2010 hasta 2022, la proporción de divorcios respecto al número de matrimonios se ha duplicado, pasando de 15.1 a 32.9 separaciones por cada boda, según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
En promedio, los matrimonios que finalizan en divorcio tienen una duración de casi 18 años. Además, se observa que los divorcios son más frecuentes alrededor de los 40 años; la edad promedio en la que las mujeres se divorcian es de 36.6 años y para los hombres es de 38.3 años.
Las estadísticas históricas sobre matrimonios revelan un aumento del 28% en los matrimonios registrados por los Registros Civiles en las últimas dos décadas, mientras que los divorcios se han incrementado en un sorprendente 218%.
También se aprecia una mayor inclinación de la población hacia las uniones libres en lugar del matrimonio formal; cerca del 3% de los jóvenes y adultos han pasado de estar casados a vivir en una unión libre.
A pesar de la disminución en la cantidad de matrimonios, la mayoría de los mexicanos todavía están casados, representando aproximadamente el 36.9% de la población, mientras que el 33.1% está soltero y el 17.8% está en una unión libre. El restante 12.2% corresponde a la población viuda, divorciada, separada o que no especificó su estado civil.
-El Economista

