Diversas instancias académicas de la Universidad Iberoamericana Puebla manifestaron su profunda preocupación por los posibles impactos socioambientales derivados del proyecto estatal denominado “Cablebús” en la ciudad de Puebla, particularmente por la tala y remoción proyectada de más de 700 árboles en espacios públicos como el Parque Juárez, el Parque Ecológico y otras áreas verdes consolidadas de la capital.
A través de un posicionamiento conjunto, el Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga, SJ; la Clínica Jurídica Minerva Calderón; el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, SJ; el Observatorio de Participación Ciudadana y Calidad Democrática; así como los departamentos de Ciencias de la Salud y de Arte, Diseño y Arquitectura, expresaron su solidaridad con la sociedad civil que se ha movilizado ante esta situación.
Las instancias universitarias advirtieron que los árboles maduros cumplen funciones insustituibles para la salud ambiental y social de la ciudad, ya que proveen servicios ecosistémicos clave como regulación de temperatura, captura de carbono, infiltración de agua y hábitat para fauna urbana. Señalaron que su pérdida implicaría un desfase ecológico de entre 25 y 30 años en caso de ser sustituidos por ejemplares jóvenes, además de afectar la conectividad de los corredores biológicos urbanos.
También manifestaron preocupación por la falta de información pública detallada sobre los impactos ambientales del proyecto y la ausencia de un análisis de costo-beneficio que permita comparar esta tecnología de transporte con alternativas menos invasivas y acordes con las necesidades reales de movilidad.
Desde su postura ética y socioambiental, la Ibero Puebla subrayó que ningún proyecto de desarrollo urbano debe anteponer infraestructura no sustentable sobre la preservación del arbolado y los servicios ecosistémicos, especialmente en un contexto de crisis climática y desigualdad en el acceso a áreas verdes en la zona metropolitana.
En el posicionamiento se destaca que tanto el Parque Juárez como el Parque Ecológico son hábitats relevantes para fauna protegida y migratoria. Se menciona la presencia de especies enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT, como el pato mexicano (Anas diazi), catalogado como amenazado, y el gavilán de Cooper (Accipiter cooperii), sujeto a protección especial. Asimismo, refieren que, de acuerdo con registros de ciencia ciudadana en la plataforma eBird, en el Parque Ecológico se han documentado 179 especies de aves —más del 50% de las reportadas en el municipio— y 43 especies en el Parque Benito Juárez.
Finalmente, las instancias universitarias exhortaron a las autoridades estatales y municipales a presentar los estudios técnicos del proyecto, reconsiderar el trazo para evitar la remoción de arbolado maduro, evaluar alternativas sustentables y abrir procesos amplios e informados de participación ciudadana.

