La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que el programa Alimentación para el Bienestar impulsará la producción de jamaica en Guerrero, con el objetivo de garantizar precios justos y mayores ingresos para las y los productores de la entidad.
Durante una visita al municipio de Atoyac de Álvarez, la mandataria federal supervisó la producción de Café para el Bienestar y explicó que la estrategia busca eliminar intermediarios y fortalecer la comercialización directa, a fin de que más de 2 millones de productoras y productores del país puedan vivir con bienestar.
“Ahora queremos que, en Guerrero, además de café y maíz, también trabajar con la jamaica, que podamos comprarla a buen precio. Se puede embolsar, incluso hacer té de jamaica para que se venda mejor y que todas esas ganancias vayan directo a los productores”, expresó Sheinbaum Pardo.
La presidenta subrayó que el propósito central de Alimentación para el Bienestar es fortalecer el campo mexicano, mejorar las condiciones de vida de las familias rurales y avanzar hacia la soberanía alimentaria, sin depender en exceso de productos del exterior. En este sentido, señaló que también se impulsa la producción de cacao en Tabasco; frijol en Nayarit, Zacatecas y Durango; y miel en Campeche, productos que podrán comercializarse en más de 26 mil Tiendas Bienestar en el país.
Por su parte, la directora general de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Albores González, destacó que gracias a este modelo el precio del café natural en Guerrero se paga actualmente hasta en 65 pesos por kilogramo, cuando anteriormente los productores recibían entre 18 y 35 pesos.
La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, resaltó la importancia productiva de la entidad, al señalar que ocupa el primer lugar nacional en la producción de coco y jamaica; el segundo en mango; así como posiciones destacadas en la producción de maíz, melón y aguacate.
En representación de las y los productores de Atoyac de Álvarez, Maribel Benítez afirmó que el acompañamiento de los gobiernos de la Cuarta Transformación ha permitido que el campo sea nuevamente valorado, al garantizar precios justos y reconocer el trabajo de quienes durante años fueron relegados.

