El túnel clandestino descubierto recientemente bajo el río Bravo, que conecta Ciudad Juárez, Chihuahua, con El Paso, Texas, ha revelado detalles que destacan la sofisticación de su diseño y la operación del grupo criminal involucrado. Este túnel, atribuido a la organización ‘La Empresa’, una facción del Cártel de Juárez, presuntamente se utilizaba para el tráfico de migrantes y posiblemente para actividades relacionadas con el tráfico de drogas.
El pasadizo, de aproximadamente 40 metros de longitud, estaba equipado con sistemas de ventilación y alumbrado. Su construcción aprovechaba infraestructuras antiguas de drenaje y pluviales en ambas ciudades. Durante la inspección, se encontraron herramientas de construcción, linternas, sopletes y radios de comunicación, lo que confirma su diseño bien planificado.
La organización ‘La Empresa’ cobraba entre $6,000 y $15,000 dólares por persona para cruzar a Estados Unidos, ofreciendo lo que llamaban “paquetes VIP”, que incluían orientación, códigos para evitar autoridades y seguridad frente a grupos rivales. Además, los traficantes promocionaban el túnel en redes sociales, como TikTok, mediante videos en los que migrantes agradecían los servicios ofrecidos y compartían experiencias positivas.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua confirmó que el caso ha sido remitido a la Fiscalía General de la República (FGR), la cual tiene la facultad para investigar el tráfico de migrantes, un delito federal. Según el representante de la FGE, Francisco Sáenz, además del tráfico de personas, también se analiza si el túnel era utilizado para trasladar drogas u otros bienes ilícitos.
Este descubrimiento evidencia la capacidad de las organizaciones delictivas para innovar en su infraestructura y adaptarse a las circunstancias, utilizando incluso las redes sociales para captar clientes. La sofisticación del túnel refleja el nivel de recursos y logística que estas organizaciones criminales despliegan para llevar a cabo sus operaciones

